
El efecto River

De por sí ir de visitante a Tucumán ante Atlético ya es una parada complicada y si a esto le sumamos que hace tres días perdiste una de las finales más importantes de la historia el combo no va a ser nada agradable. Ya lejos quedo aquel Boca avasallador que llegaba y convertía y se comía a los rivales. Siempre hablábamos de que el equipo de Guillermo no terminaba de convencer, que no jugaba bien, le costaba manejar los partidos y tenía un gran problema que aún no puede resolver, la pelota parada en contra. Como puntos a favor destacábamos la eficacia a partir de la jerarquía de sus jugadores pero el día que la pelota no entrara los partidos empezarían a complicarse, y así fue.
El equipo de los mellizos sintió sin ninguna duda el cachetazo que le propinó River y a nada estuvo de volverse con las manos vacías sino no fuera por el gol de Bou en el último minuto que, más allá del punto, le da un respiro gigante de cara al gran choque de la próxima fecha ante Talleres y si bien Guillermo tiene que resolver urgente el tema de la pelota parada le suma otro nuevo viejo inconveniente que lo incomoda y altera a todo el mundo Boca, ¿Tevez si o Tevez no? Carlitos fue uno de los más apuntados por el hincha por el bajo nivel que viene mostrando desde su regreso salvo uno o dos partidos pero principalmente por prácticamente no aparecer en la super final ante el millo.
Hace dos semanas La Boca era todo tranquilidad y hoy es todo problemas, aun así, sigue manteniendo una diferencia de seis puntos y si gana se ira a nueve cuando solo restarían 18 en juego. EL melli se encuentra en un momento delicado, no por la ubicación en la tabla, sino por el estado anímico de sus jugadores. Sabe que debe recuperarse lo más rápido posible y contra la “T” de local con una Bombonera seguramente repleta parece ser el escenario perfecto siempre y cuando no persista el efecto River.
